Sembrar Paz ha capacitado a cerca de 35.000 niños

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    Sembrar Paz, un proyecto que, como su nombre lo indica, busca reanimar el interés de los niños jóvenes de las ciudades y las regiones por el campo.

    En Colombia un poco más de la cuarta parte de los habitantes son rurales, quienes (además de muchos otros roles útiles a la sociedad) proveen de alimentos a la población. Sin embargo, la clase social campesina reúne  cerca de 13 millones de personas,así mismo ha sido asediada por factores como el conflicto armado,  discriminación y subvaloración sistemáticas en labores ligadas al campo, que se ha difundido tanto en los colegios y escuelas rurales como urbanos, donde el grupo más afectado son los niños.

    Esto ha desencadenado, entre otras cosas, una migración muy acelerada, mayor que en décadas anteriores, de niños rurales a la ciudad, donde las oportunidades no son suficientes y las condiciones de vida a las que se enfrentan son muy duras. Este traslado masivo también frena el desarrollo agrario, uno de los más importantes y estratégicos para el desarrollo armónico del país.

    Ante este panorama, la Fundación Universitaria Agraria de Colombia puso en marcha desde el 2002 el Sistema Educativo Metódico para Bachilleres Reanimadores de la Alternativa Rural y de la Paz (Sembrar Paz), un proyecto que, como su nombre lo indica, busca reanimar el interés de los jóvenes de las ciudades y las regiones por el campo.

    Según Jorge Gaitán Arciniegas, presidente de la Asamblea general de Uniagraria y uno de los creadores del proyecto, es sorprendente que en los más de 150 colegios de todo el país en los que se ha actuado durante estos años, la alternativa de emprender un proyecto de vida con base en el sector rural era algo prácticamente inexistente. “Es tal el sesgo anti rural en los colegios urbanos, e increíblemente y con más intensidad en los rurales, que la idea de salir bachilleres para trabajar la agricultura y conexas como un proyecto de vida loable y deseable estaba prácticamente borrada, y quienes se quedan en los surcos lo hacen a desgano” agrega.

    Buscando cambiar esta realidad, el proyecto inicia en los colegios con la capacitación de los docentes sobre el contexto rural en que se desempeñan, de manera que se conviertan en aliados y no en críticos de la ruralidad. 

    Un compromiso de todos 

    Luego, estos docentes en compañía de estudiantes de últimos semestres de la Uniagraria, se convierten en replicadores de las enseñanzas con sus estudiantes, quienes son capacitados en contenidos agroalimentarios y agroindustriales, de construcción de la infraestructura para la producción rural y el  saneamiento básico de  la vivienda campesina, los principios presupuestales ,contables y administrativos para la  constitución de  pequeñas empresas locales, y las base jurídicas para la solución alternativa de conflictos,  con el propósito de fomentar el emprendimiento con base en la producción local y procurar la armonía en las relaciones interpersonales en función del logro de la paz rural, tan anhelada por todos.

    Estas capacitaciones permiten de manera integrada a los horarios de las clases del bachillerato fomentar la creatividad y visualizar proyectos productivos que sean útiles para generar ingresos, lo que contribuye también a la construcción de la paz. Esto debido a que la falta de ingreso y ocupación es una de las motivaciones más fuertes de violencia, pandillismo y drogadicción en el territorio nacional tanto urbano como en el rural.

    De esta manera, se contribuye a fomentar el arraigo a la tierra y la cultura conducente a la construcción de la paz y convivencia. De igual forma, se aporta a la disminución de la escasa utilización del potencial agropecuario del país, y de los problemas de ocupación y empleo en los jóvenes.

    Una alianza que beneficia a las futuras generaciones 

    Uniagraria ha suscrito convenios exitosos de cooperación para cofinanciar Sembrar Paz con la Secretaría de Educación de Bogotá, con la Gobernación de Casanare, con la Gobernación de San Andrés y Providencia, con el municipio de Viotá, con la Gobernación de Cundinamarca, con Bhpbilliton de Global Communities de los Estados Unidos y por supuesto con alrededor de 150 colegios, usuarios del servicio.

    Desde su creación, más de 1.200 profesores y 35.000 estudiantes de colegios regionales y urbanos han formado parte directa de Sembrar Paz, contribuyendo a la sostenibilidad futura de la seguridad alimentaria colombiana.

    No obstante, según Jorge Gaitán cerca de cien mil niños han sido influenciados por el programa pues “Haber formado en aula directamente  a más de 35.000 niños en competencias laborales agroalimentarias y agroindustriales, en regiones representativas de todo el país es apenas un indicador de nuestra presencialidad Uniagrarista   en los colegios, pues Sembrar paz deja capacidad instalada en los docentes de cada colegio y posteriormente esos  profesores, ya sin la presencia física de Uniagraria, continúan con el método” finaliza.